Curridabat: donde los sabores construyen sostenibilidad
Los aromas de la cocina, los saberes del campo y el compromiso con la sostenibilidad se encontraron durante el Festival de Economía Verde, realizado en el Parque Las Embajadas de Curridabat. Entre mercados, recetas y experiencias compartidas, la ciudad miembro de la Red CISA reafirmó su compromiso con una forma de desarrollo que integra alimentación, medioambiente y comunidad.

En el marco del Día de la Gastronomía Sostenible, la jornada contó con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimen
tación y la Agricultura (FAO) y el Gobierno de Brasil. Personas productoras, emprendimientos locales, instituciones y la ciudadanía se reunieron para compartir experiencias y demostrar que la colaboración es uno de los principales ingredientes para construir sistemas agroalimentarios más resilientes.
Cada actividad invitó a mirar más allá del plato: a descubrir el origen de los alimentos, reconocer el trabajo de quienes los producen y comprender cómo las decisiones cotidianas pueden fortalecer las economías locales y contribuir al cuidado del ambiente.
La programación combinó experiencias educativas, actividades culturales, exhibiciones e instancias de intercambio que tendieron puentes entre la innovación y la tradición culinaria. Así, el festival recordó que la sostenibilidad también se cultiva en las cocinas, las ferias del agricultor y las manos de quienes trabajan la tierra.
Uno de los principales hitos fue la presentación del recetario De feria... tengo que cocinar, elaborado por la FAO. Más que una recopilación de recetas, la publicación rescata los sabores, productos y saberes presentes en las ferias del agricultor, convirtiéndolos en una herramienta para promover la educación alimentaria, valorar la producción local y fortalecer el vínculo entre quienes producen y quienes consumen.
El recetario reúne preparaciones elaboradas con ingredientes frescos, locales y de temporada, demostrando que una alimentación saludable también puede fortalecer las economías locales y revalorizar el patrimonio alimentario. Integrado a la estrategia regional Sistemas Agroalimentarios Sostenibles, propone volver la mirada hacia los mercados de proximidad y reconocerlos como espacios esenciales para el desarrollo de las comunidades.
Las recetas fueron desarrolladas y fotografiadas en el Centro Gastronómico El Surá, con la participación de sus chefs y estudiantes. El resultado es una publicación que reúne gastronomía, identidad y conocimiento local, mostrando que cocinar también es una forma de preservar la cultura y proyectar un futuro más sostenible.
Otro de los momentos más significativos fue la preparación del picadillo de plátano verde más grande del país. Elaborado con todas las partes aprovechables del fruto, incluida su cáscara, el plato alimentó a cerca de mil personas y demostró que el aprovechamiento integral de los alimentos puede convertirse en una expresión concreta de la economía circular.
La experiencia dejó una enseñanza sencilla, pero profunda: los sistemas agroalimentarios comienzan mucho antes de llegar a la mesa. Se construyen en el trabajo de quienes cultivan la tierra, en la gestión responsable de los recursos y en las decisiones que cada persona toma al momento de elegir sus alimentos.

Más que un festival, Curridabat proyectó una forma de entender el desarrollo local, donde la gastronomía, la economía circular y la cooperación institucional convergen para fortalecer comunidades más resilientes. Una experiencia que demuestra que los grandes cambios también pueden comenzar con un ingrediente, una receta y la decisión de valorar aquello que el territorio ofrece.




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